El debate ha vuelto a presentarse en la muestraAircraft Interiors Expo, una feria de mobiliario aeronáutico que se celebra periódicamente en diferentes ciudades. Esta vez le tocó el turno a Hamburgo (Alemania) y la estrella (por así decirlo) de la exposición fueron unos asientos para viajar prácticamente de pie, creados por la firma italiana de mobiliario aeronáutico Aviointeriors.
Actualmente la distancia entre asientos en los aviones de, por ejemplo, Ryanair es de 76 centímetros. Con estas nuevas butacas sería de 58,4
Los asientos tienen una base parecida al sillín de una bicicleta, si bien un poco más ancha, con un respaldo totalmente vertical. La distancia entre cada uno de ellos es de 58,4 centímetros(actualmente en Ryanair, por ejemplo, es de 76 centímetros).Bajo cada asiento hay una superficie inclinada para que los pasajeros de la fila de detrás coloquen sus pies.
Por la distancia entre asientos, actividades tan comunes en un avión como leer un libro o ver una película en unatabletparecen complicadas. Por no hablar de la dificultad que añadiría si uno de los pasajeros de un asiento que no sea de pasillo necesita ir al cuarto de baño durante el vuelo.
Los ingenieros de Aviointeriors indican que el Skyrider 2.0, el nombre de este asiento, es “de ultradensidad” (porque caben más personas en el avión en menos espacio) ya que permite hasta un 20 % más de asientos en una aeronave. También indica que pesan la mitad que uno normal y que tiene bajo costes de mantenimiento. Ventajas, todas ellas, para la compañía aérea y su cuenta de beneficios, no para el cliente. Ese 2.0, por cierto, se debe a que ya hubo un primer intento: se presentó en 2010 y exceptuando los colores no era muy diferente.
Un bloguero de viajes estadounidense tuvo oportunidad de probar los asientos. “Mis rodillas se clavaban contra el respaldo de delante”, escribió.

Muchas son las preguntas y los debates que surgen a partir de esta posibilidad: ¿dónde almacenarían su equipaje de mano los pasajeros de estos asientos? o ¿cómo influiría la cantidad y cercanía de las butacas en un posible desalojo de emergencia? Y, sobre todo: ¿estarías tú dispuesto a pasar prácticamente de pie un vuelo de corta distancia a cambio de una reducción en el importe del billete?













