Essbio presentó en Chillán su Plan de Invierno 2019, conjunto de acciones preventivas que buscan asegurar la continuidad de los servicios de agua potable, alcantarillado y tratamiento de aguas servidas, ante los eventos climáticos de esta época del año.
Con una demostración en terreno de limpieza y mantención de alcantarillado, la sanitaria informó los ejes de acción que se desarrollarán durante este invierno y que para las regiones de Ñuble y Biobío contemplan una inversión superior a los $1.000 millones.
Roberto Riva, subgerente zonal de Essbio explicó que “estos recursos son parte de una estrategia que en la zona serán destinados principalmente a la mantención preventiva de colectores, respaldo eléctrico, junto a mantención de las captaciones y bocatomas”.
Y es justamente en materia de mantención preventiva de colectores, que para este año tiene previsto mantener 182 kilómetros en la región. “Este operativo permite mejorar la calidad del servicio y reducir hasta en un 40% las discontinuidades que se pudieran provocar”, afirmó.
Adicionalmente, la empresa cuenta con planes de emergencia, coordinación con autoridades locales y regionales, y protocolos para mitigar el impacto de eventuales discontinuidades en periodos invernales, destacando la disposición de 203 estanques de emergencia ante cortes de suministro en Ñuble.
Buen uso del alcantarillado
El mal manejo del sistema de alcantarillado suele ser uno de los principales problemas durante el invierno, generando serias consecuencias a los usuarios. En base a esto, Essbio implementó una campaña de información a la comunidad que busca sensibilizar sobre la importancia de hacer un buen uso del alcantarillado para prevenir rebases de aguas servidas y en algunos casos, emergencias sanitarias, derivadas de su mala utilización, y que terminan afectado a los propios vecinos.













