A poco más de un mes del cambio de mando, la conformación del gabinete regional en Ñuble se ha convertido en un ajedrez político entre RN, la UDI y el Partido Republicano, de cara al 11 de marzo, cuando José Antonio Kast asuma la Presidencia.
La principal disputa es la Delegación Presidencial Regional, cargo que, pese a opciones de RN y la UDI, recaería casi con certeza en el republicano Diego Sepúlveda, consolidando la hegemonía del partido del futuro Presidente.
El diseño preliminar considera tres seremías para RN, seis para la UDI y nueve para el Partido Republicano, el PSC e independientes. RN, además, solicita que las gobernaciones provinciales queden para ese partido y la UDI.
En Punilla, el escenario es incierto. Cristóbal Jardua (UDI), inicialmente casi asegurado, podría quedar fuera tras el impacto político del caso de su hermana, Lorena Jardua, suspendida por viajar con licencia médica. En ese contexto, la UDI impulsa a Benjamín Maureira, quien también suena para la Seremi de Educación, cartera disputada por RN y Republicanos. Jardua, además, bajó su candidatura a gobernador regional, cargo que finalmente asumió Maureira.
En Itata, la disputa es entre RN y el Partido Social Cristiano, que impulsa a Erick Jiménez. En paralelo, el concejal de Chillán Rodrigo Ramírez (UDI) ha solicitado una seremía, idealmente en Seguridad, aunque compite con nombres como Juan Luis Henríquez (REP) y un representante priorizado de RN.
Vivienda estaría definida para el Partido Republicano, con Sinela Guíñez. En Salud, Marta Bravo busca retornar, pero también surge Alan Ibáñez, en medio de tensiones por la influencia del senador Gustavo Sanhueza, quien impulsa nombres para Desarrollo Social y Salud.
En Desarrollo Social asoma Felipe Neira (REP), aunque también compite Carolina Navarrete (UDI). En Deporte aparece Pedro Sánchez (RN), Mujer y Equidad de Género quedaría para el PSC y el MOP sería definido directamente por el futuro ministro Martín Arrau.













