Este es el testimonio que entrega de lo que vivió en el lugar, como un homenaje a Ricardo Saavedra de 42 años, miembro del club Jaguares de Coelemu quien permanece desaparecido.
EN LOS COCHAYUYOS..ahí en los cochayuyos…
Eso fue lo único que podíamos gritar, lo único que podíamos hacer, lo único que nos daba una esperanza de poder vercomo un hombre, un pescador, un padre, aferrado a una mata de cochayuyos a 80 metros, en las gélidas aguas, entre rocas y después de caer más de 15 metros desde una roca…luchaba por su vida, mano a mano contra la muerte y vaya que fue la pelea más digna que vi en mi vida…
Una hora y cuarenta minutos, los más largos de nuestra vidas….
Ver como un hombre tratará de vivir, a distancia nosotros y un hijo que se desagarraba en llanto. Ya vienen!, tranquilos… no hay Helicóptero!. En 20 minutos llegan.. que finalmente fueron 2 horas!
Finalmente fue un bote de valientes pescadores, que a lo lejos se asomaban al lugar.. y nosotros solo podíamos gritar… En los Cochayuyos…Ahiiii!! en los cochayuyos!! Y a menos de 3 minutos de que el primer bote se atreviera a entrar al lugar, este hombre, que por más de 1 hora y 40 minutos, aferrado a los cochayuyos, levantó su mano! Como diciendo aquí estoy! Aún sigo con vida… pero en verdad fue una despedida.. la más de las dignas despedidas …
Esa vez fue la ultima vez que lo vimos, y en un mar de angustia, pena, rabia e impotencia, nos sentimos los seres más insignificantes y frágiles de esta tierra… llegó el bote, rescató uno de los cuerpos.
Pero el del otrora valiente hombre que luchó por casi dos horas por su vida, solo vimos espuma y mar, un mar que se lo llevó y con ello nuestra inocencia, aplastada por la cruda realidad, donde los buenos mueren, los hijos lloran, los rescates no llegan a tiempo y todo es negro y lo seguirá siendo..
Hoy se fue un pescador, un padre, un amigo, un conocido.. hoy se fue delante de nuestros impotentes ojos, la vida de un ser humano.
Ya han pasado horas y lo único que da vuelta en mi cabeza son esos Cochayuyos… que por más de 2 horas fueron la esperanza de vida de un hombre que hoy ya no está entre nosotros..
Querido pescador y colega, te fuiste haciendo lo que más amabas, y con quienes más querías.. mucha veces la pesca fue mezquina, pero te aseguramos que esta noche tendrás la mejor pesca de tú vida, junto a Dios y junto a todos nuestros seres queridos que nos miran desde arriba….
En memoria de Ricardo Saavedra y Rubén Godoy













