Un extenso recorrido por diversos sectores de Quillón, realizó el alcalde Miguel Peña, atendiendo a los requerimientos de vecinos afectados por el sistema frontal que azotó a la comuna durante la semana pasada.
Inundaciones, anegamientos, puentes cortados y caminos intransitables fueron parte de las secuelas que dejó el mal tiempo y que de a poco siguen apareciendo, a medida que transcurre un nuevo sistema frontal en Quillón.
“Hemos tenido intensas jornadas, sobre todo la semana pasada. Ahora partimos la semana con más lluvias y recorriendo desde muy temprano diversos sectores de nuestra comuna, atendiendo sus requerimientos y supervisando los trabajos que se están llevando a cabo, con maquinaria, personal municipal y la colaboración de Bomberos, Carabineros y Arauco. Hemos sido grandemente afectados en esta oportunidad, registrándose sectores aislados, ya sea por puentes en mal estado y caminos inundados. Por lo mismo, nos mantenemos trabajando arduamente para ir normalizando el tránsito, obviamente, en algunos casos es más complicado y, por eso, solicitamos la ayuda del Gobierno, que ya nos está apoyando en algunos sectores”, indicó el alcalde Miguel Peña.
En su recorrido por la comuna, la primera autoridad visitó sectores como El Peley, lugar donde se han registrado aislamientos por caminos inundados, a raíz de la crecidas de esteros, volviéndolos verdaderas lagunas que solo se pueden traspasar en vehículos 4×4. Asimismo, se han registrado cortes de camino en otros cuatro sectores, Fundo San Vicente, Los Cruceros, Santa Ana del Baúl y Alto Culturía.
Es precisamente en Santa Ana del Baúl, donde además, un puente resultó con dos de sus pilares removidos de su posición original, lo que obligó su clausura. De igual manera, un paso sobre nivel en El Arenal, específicamente, en el sector Los Naranjos resultó completamente destruido, por la crecida del que por años fue un pequeño arroyo.
“Cuando empezaron las lluvias, en la noche vine a ver y se había caído la mitad del puente, entonces como en la mañana todavía quedaba la mitad, aproveché de sacar mi auto. Después cayó la otra mitad y con lo que quedó improvisé una pasarela para sacar a mi familia, porque en caso de que alguien se enferme, no podíamos cruzar. Somos dos familias acá en Los Naranjos y las dos salimos. Yo salgo a comprar lo que necesito, veo a mi familia y después vuelvo a quedarme en mi casa”, contó Luis López, habitante del sector Los Naranjos.













