A 35 años del lanzamiento del primer celular, elDynaTAC 8000Xde Motorola (1983), los teléfonos móviles se han convertido en una extensión de las personas. Entretienen, conectan, mantienen informados y permiten rememorar los mejores momentos, y comunicar los más profundos pensamientos al mundo entero.
Pero, ¿qué ocurre si la afición por los teléfonos móviles afecta las relaciones personales? ¿Qué pasa cuando se dedica más tiempo al smartphone que a los padres, parejas, hijos y amigos? ¿Cómo se puede reconocer el momento exacto en que se cruza la línea que convierte el apego al teléfono móvil en una conducta problemática?
“Motorola, como creador del primer celular de la historia, se siente responsable de analizar el impacto de esta tecnología y de ayudar a que los seres humanos encuentren el equilibrio entre el uso del celular y la vida personal”, señaló la firma a través de un comunicado.
El estudio“Motorola Phone-Life Balance”, publicado por la empresa de investigación independiente Ipsos, analiza los comportamientos y hábitos de uso del teléfono en las diferentes generaciones para comprender el impacto de los smartphones en las relaciones con uno mismo, los demás y el entorno físico y social.
El análisis, realizado a fines de 2017 con la participación de 4.418 usuarios de smartphones de 16 a 65 años en Estados Unidos, Brasil, Francia e India, arrojó tres grandes comportamientos problemáticos relacionados con el uso del smartphone:
1. Revisión compulsiva:La mitad de los usuarios reconoció que revisa el celular con más frecuencia de la deseada y admite que no puede evitar hacerlo constantemente.
2. Tiempo excesivo dedicado al teléfono móvil:Un tercio (35%) admite que dedica demasiado tiempo a su smartphone -cifra que aumenta a un 44% en los más jóvenes- y cree que sería más feliz si lo usara menos.
3. Sobredependencia emocional:Dos tercios de los usuarios (65%) admite que siente “pánico” al pensar que han perdido su smartphone (casi 3 de cada 4 en la Generación Z y los Millennials). Y tres de cada diez (29%) coincide en que cuando no está utilizando su teléfono, está pensando en usarlo o pensando en la próxima vez que lo podrá hacer.
En nuestro país la situación es muy similar. Según un estudio de Tren Digital UC realizado también en 2017, el 93,2% de los chilenos lo primero que hace al despertar es revisar su celular; el 88,4% duerme con el smartphone bajo la almohada o encima del velador, y el 83% reconoce que se ha devuelto a su casa a buscarlo, sin importar lo lejos que se encuentre.
Otras conclusiones del estudio deMotorolamuestran que, entre los más jóvenes, un tercio (33%) de ellos prefiere usar su celular en vez de interactuar con sus seres queridos,y que más de la mitad (53%) considera que su smartphone es su mejor amigo.
Sin embargo, la mayoría de los participantes (60%) afirma que es importante tener una vida propia al margen de sus teléfonos y desea encontrar un equilibrio en el uso de esta tecnología.
Fuente: BiobioChile.cl













