La tarde del martes 18 de agosto recién pasado, voluntarios de Bomberos de Quirihue y vecinos encontraron el cuerpo sin vida de una mujer, en un sector rural de difícil acceso, llamado El Boldo, en las cercanías del camino Quirihue a Cobquecura hacia el interior.
Los familiares de Yesica Inés Rodríguez Pérez de 38 años, quien se encontraba desaparecida desde el pasado 6 de agosto en Quirihue, la identificaron de manera inemdiata por la vestimenta que llevaba y también en el reconocimiento facial.
Hasta el lugar se trasladó esa misma tarde personal de la Brigada de Homicidios de la PDI Chillán, al mando del subprefecto Luis Garrido, quienes realizaron peritajes y diligencias en el lugar del hallazgo, durante un par de horas.
Al concluir las diligencias, el oficial de la PDI explicó a Orbitanoticias que «se trata del cadáver de una persona de sexo femenino de unos 38 años, y al realizar el examen del cuerpo no evidenciaba ninguna lesión que evidenciara la acción de terceros. de acuerdo a las lesiones que presenta, son explicables por una caída y luego el contacto con algunos matorrales presentes en el lugar. Podríamos estar en presencia como causa posible de muerte de una asfixia por sumersión por cuanto el cadáver fue encontrado en un cauce de aguas semi sumergido, por lo que la autopsia del SML deberá determinar la causa de su deceso».
Si bien la familia reconoció a Yesica, al momento de intentar su identificación no se pudo acreditar con las huellas dactilares, ya que se estableció que sus huellas no permitían acreditar con certeza su identidad.
Por ello el Ministerio Público determinó que debía realizarse el procedimiento de identificación con examen de ADN, por lo que fue necesario tomar una muestra genética a un familiar directo, la que está siendo analizada en el laboratorio, y cuyo resultado se espera conocer en los próximos días para certificar de manera legal que se trata de la persona que se indica.
Es por esta razón, que la familia de Yesica Rodríguez deberá seguir esperando que culminen estas diligencias, que pueden tardar entre una a dos semanas, ya que las muestras genéticas son enviadas a Santiago donde se realiza el análisis, y uan vez que se emita el informe la familia podrá recuperar su cuerpo para realizar su velatorio y posterior sepultación; debiendo durante este tiempo soportar el dolor de la espera para llevar a cabo su cristiana sepultura.













