Cerca de las 3 de la tarde de este lunes arribó a Coelemu el cortejo fúnebre que trasladaba los restos mortales de la pequela Antonela Vega Cisterna de 11 años, fallecida ayer domingo víctima de las graves heridas sufridas al incendiarse su vivienda.
La noche del sábado sus familiares, vecinos y amigos habían realizado una velatón, orando por su recuperación; y la noche del domingo volvieron a reunirse esta vez en velatón para recordar su figura, horas después que ocurriera su trágico deceso.
En el acceso a Coelemu sus compañeros de escuela la esperaron con sus uniformes escolares y con globos blancos que fueron colocados en la carroza fúnebre que recorrió las calles de la ciudad acompañada de decenas de automóviles que hacían sonar sus bocinas de manera triste anunciando la llegada de la pequeña a su ciudad natal.
Al llegar a la población 11 de septiembre los vecinos y vecinas esperaban en silencio, con muchas viviendas adornadas con globos blancos, mirando con respetuoso silencio el paso del cortejo fúnebre que llegó hasta la sede comunitaria donde está siendo velada, y donde la familia de la pequeña ha recibido las muestras dd pesar, congoja, dolor y solidaridad de sus vecinos que recuerdan el paso y legado que dejó Antonela Vega Cisternas en su comunidad













