Entre las víctimas se encuentran adolescentes, adultos profesionales y sobre todopadres de familia.
De acuerdo a la investigación realizada hasta el momento, todo parte cuando unamujer atractiva hace un contacto a través de redes sociales.
Tras ello ambos comienzan a cultivar lo que sería una relación a través de la web, que diariamente va ganando confianza, lo que da paso alintercambio de fotografías y de desnudos.
Es ahí cuando se inicia la pesadilla ya queaparece un tercer actoren esta ecuación, el supuesto padre de la mujer.
Esteacusa que se trata de una menor de edad, comienza con amenazas y solicita dinero para no denunciar este supuesto delito.
Además, como en la mayoría de los casos se trata de un intercambio de desnudos, la amenaza también pasa por nomostrar este material a terceros o hacerlo público.
Hasta $3,7 millones
La solicitud de dinero puede llegar a convertirse en una pesadilla, lo que queda demostrado con las denuncias realizadas ante la Brigada de Investigación Criminal.
Estas dieron cuenta de un caso dondeun afectado depositó $3,7 millonespor excusas alusivas a un tratamiento psicológico para la joven, su madre y gastos médicos incurridos por la familia supuestamente violentada.
Se estima quepor cada denuncia concretada hay tres a cuatro que no se realizanpor las características del delito al que se ven expuestos.
Por ello, el jefe de esta unidad, subprefecto Juan Fernández, llamó a prevenir estos hechos evitando enviar fotografías que puedan ser comprometedoras (o viceversa), no acceder a solicitudes de envío de dinero y denunciar los hechos.
Fuente: BiobioChiule.cl













